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Showing posts from 2009

Sin defensa

Dame el lastre de tu última hora;
incendiémos el aire
dejémos nuestra sangre impregnada
en este ambiente regalado,
vámonos escupiéndo en la boca
de ese que grita su estúpida consigna.

Todo está hecho de cadáveres
en cada calle hay historias grotescas
de lentas muertas que se arrastran
al olvido, al helado limbo, a la nada.

En los páramos donde caminamos
nada se escapa de la codicia.
En cada uno de nuestros pasos
está cifrado el destino previamente decidido,
ya no por un demiurgo borroso,
si no por un conglomerado de manos,
que firman, calculan, computan
nuestras necesidades, nuestros gustos
nuestra afinidades y pasiones,
está decidida nuestra suerte
los altos y bajos
los mas altos ideales
los rapaces instintos
nuestra hambre y hora de levantarse
y la muerte que nos alcance.

Siempre 16/12

Venías en las horas blancas
en los reflejos del agua
en el romper de la ola
en el giro de la hoja
al caer, su giro
era tu mano.

En el atardecer
te guardabas en mis brazos
y contabas uno a uno
mis silencios
decias, que de noche
me volvía mudo,
ciego a veces.

Y así, de golpe
vienes a mí
fiel retrato de tí misma
en la distancia
que no te engloba:
cadalso del reloj
rúbrica de mi voz
hálito de espuma
hoja de mercurio
púlpito de mi deseo
exequía de mi mañana
réplica de Artemisa Ortia,
arco y hambre.

En mi lugar,
en el extravío de mi imágen
tu no estás, pero estuviste
y vuelvo para encontrarme
con tu más vívida ausencia.

Delirium Tremens

-Can you believe
something so simple
something so trivial
makes me a happy man.
Blue dress. DM

El día se agita desde el primer aliento.
despertarse es empezar a caer
pero hoy caer
es un extraño bálsamo
porque me sujeto firme
de un sueño que vino
a posarse en mi frente.

No tengo respuestas para el viento
contra mi se azota lla lluvia
nada es un lecho tibio
hay espinas en el silencio
mis palabras estan pobladas de astillas
y mis manos ofrecen gélida escarcha,
no tengo solución, no ofrezco candidaturas
para ninguna verdad
me encuentro tan muerto
como siempre, como nunca
y pese a todo
respiro y como y visto
fumo y veo programación insulsa
bebo café a sorbos
y frunzo el ceño, me rasco la cabeza
¿Porque llueve?
¿Porque me invade, esta
suave, inapelada alegría?
¿Porque la risa? esa extraña araña
que baja y genera líneas que,
de algún modo, reconfortan.

Hoy solo tengo preguntas
y un sueño
que no es mío.

Gloriosae Dominae

Muerdo la oscuridad
vivo en las ruinas
de un momento
que se repite
perpétuamente.

Destellos púrpuras
causas que siguen una procesión
al olvido, a la suave inexistencia.

Un sol momentáneo
me muestra mis manos
avejentadas
decadentes
después se vá.

No elegí la lluvia
no quise éste estertor
que habita mis venas
no busqué el frío
ni el hálito gris en mis verbos,
pero solos llegaron
como cuervos
a hacer nido en mi abandono.

Palabras a la niebla

Comienza el día
cediendo a la suave presión
del instinto, el discreto juego
del devenir, la piel del destino
avanza
crece, los ojos llevan a secretas dichas
en la caverna de tu mente ya hay semillas
y en el año del desierto, encuentra sosiego.

El sol entra en el puerto,
en cada astilla se anuncia
el nombre del juego:
Luz
sus llamas nos arrancan del sueño
las manos sobre fría arena
la marea y la confusión
del que despierta
volver como olas
volver como si nunca antes
como si se naciera en esta playa.

Sentado
en la sal de los siglos
bendigo esto, todo
aunque ya se haya ido.

Donde habitas

Vienes de un cálido vientre,
de meses que ahogan los días
entre risas, sin malicia;
vienes de campos que cantan
y en su canto relatan tus pasos,
entre brillos y espuma cobijaste
tus sueños, y saliste, haciendo notar
que la mañana era un vestido limpio
una manera más de albergar tu rostro
encuadrar la delicia en tu rubor.

Difícilmente te miro
venimos y vamos
a tan diferentes lugares
y sin embargo me consuela
saber que entre el paso
mío y el paso tuyo
hubo un día un eclipse
y no alcanzaron las horas
los días, los años
para convencernos
que fue un error.

Sales y en cada hoja
tiembla tu nombre.

Campana

La sensación de piso falso,
la antesala angustiosa
al aire cortado por filos
invisibles.

Nada es tan ajeno
como la vida.
Nada tan extraño
como el día de mañana.

Giramos sobre órbitas rotas.
El respiro es un engaño autocomplaciente,
en el dolor inaceptado
de nuestra orfandad
nos miramos desde nuestra esquina
y suspirar sabiendo
que tendremos que destrozarnos
tendremos que abrazar nuestra humanidad
desde el grito, la sangre, el miedo
tendremos que bajar llorando al cementerio
a tocar la muerte desde nuestra ignominiosa vida
desde el cansado intento de no rendirse
no dejar las manos al aire
no voltearse ante la desgracia;
imaginar desganados otros cielos
otras manos que invoquen poemas
otras playas, otros mayos
otros amaneceres despeinados.

Desde mi esquina
suspiro a la noche,
como alguien más lo hará
en otra esquina, lejos
levantándose, sacudiéndose
volviendo apenas
a vivir, que carajos.

To fall

El sonido viene
desde dentro
un único acorde
invariable, gradual
crece
con la realidad.
Desde dentro.

Entre los huecos
de los pronombres
crece
sobre los lastres
de nuestros días,
bajo nuestra vanagloria
se desliza
por los surcos de lágrimas
surge en aumento;
entre dos manos enlazadas
sobre el abrazo roto
en la risa, en la oración
en los juegos
en los fuegos
en la secreta mirada
de la desesperación
en la aurora
en el silencio divino
de la noche,
viene, con su verdad primaria
con la sencillez de una realidad perdida,
y puedo casi palpar, casi tocarla
casi escucho el reproche
de miles de años.

En absoluta inmovilidad
el mundo deja de existir
y la espera
es el alma pendiendo
de cualquier variante.
Es viento.

Look at me!

Encuentro redundante las formas en las que nos enteramos de nosotros mismos. Me parece estúpido que uno se tome una foto a sí mismo; en una conversación, lo más majadero posible es ocupar una frase de mas de cinco palabras sobre uno mismo. Vaya, un espejo al que se le mira con demasiada insistencia, ya no es prueba de narcicismo, es sencillamente la comprobación de que fuimos convencidos de algo irreal, y además, hecho en público, dá la correcta impresión de que uno es un pobre imbécil. En la escritura, todo debe en realidad ser abordado desde una óptica ajena. Uno no debe darse el lujo de confundirse a sí mismo, haciéndose creer que uno piensa esto, o cree aquello o defiende eso y detesta aquello otro, este es un juego torpe que provoca lástima en el lector y a uno lo deja como idiota de pueblo pensándo que hizo algo bien, cuando ya está toda la sopa volteada. Y con la sonrisota. Todas estas masturbaciones son el reflejo inéquivoca de nuestra proclividad a realizarnos en las cosas me…

Sentido contrario

Allá afuera pasa el azar
los caminos salen a nuestro encuentro
y la arena que trae el viento
nos deja intuir un futuro,
donde si se mira con cuidado
el azar es un inscripción en idioma muerto,
un complicadísimo modelo de armar
un rollo de película,
deliberadamente mutilado
pero completo,
en alguna parte
las palabras que comencé
hace diez años, se reproducen fieles
en alguna parte alguién sale a su balcón
alguien dialoga con un astro
que eternamente, desde siempre
está respondiendo.

Hay que salir, hay que mirar
casi tiernamente, minuciosamente todo
escuchar artísticamente
tocar ambivalentemente
percibir con delicia
desprenderse
extenderse, cada sonido y su clave
cada palabra perdida
cada murmullo.
Mirar la luna duramente
hasta encontrar más que agua.

Quizás,
si sudamos y sangramos
en este largo intento
el azar nos recompense
mostrando su cara
de niño despeinado.

Anatomía última

Vamos terminando nuestra disección:
Nunca estuve
O estaba siempre extraviado.
Mis dientes lastimaron
otra piel, la tuya no los extrañó.
La acumulación de fechas
fué solo eso, hojas de calendario.
Mi verguenza me hundió,
más rápido y mejor
que mi traición.
Los años en vela,
las palabras, el polvo en mis hombros
las largas caminatas y las manos
(Puedo hacer un inventario, detallado, minucioso, de cada uno de tus dedos, sus líneas, sus nódulos, sus ligeras desviaciones, las cicatrices)
las salas donde te esperé
los cafés donde me esperaste
el incienso sobre nuestra primer cama
las terribles angustias
el alivio, la noche ovillados
los gritos, los ojos encendidos
el ansia volcada sobre tu cuello, el mío.
Todo eso
tanto más, ponerlo a un lado
seguir caminando
como quién olvida algo
seguir caminando.

El trabajo casi infiníto
de cortar, separar los pliegues
separar con cuidado, pero firme
la caja toráxica y contemplar
con terrible desilusión,
que después de todo
siempre
fué solo uno.

Desfile

Lo que veo es el bajo vientre del asco
veo la repulsión nacer de lugares sacros
la espuma en el cuerpo
la cara divina abotagada de hongos
el hedor de la rosas
el asco volteado al revés
gorjeando en las gargantas.
El dominio de la aberración.

Veo un frente de miles
millones
acercándose al fango
veo la saliva espesa en sus labios reventados
la caravana abominable
dando su último asqueroso paseo
antes de volcarse al vómito
de su futuro.

Sitting here.

La noche ha sido larga y en las sombras no encuentro tu perfume, me incorporo y sé que la brisa traerá ecos de la música que era mi delicia esas tardes cuando ser niño era fácil y natural, cuando todo era misterio inofensivo, todo tenía esa irrealidad blanca, esa voz de terciopelo que te invitaba al cielo puro de la risa, al juego entre otros que eran tus iguales, tus hermanos, tu sangre en otras risas que bailaban y se agitaban y todo era la bellísima mañana eterna y nada se inmutaba ni la tormenta ocasional que jalaba los relámpagos, los gritos y la suave toalla, las manos de mamá que nos alcanzaba el mundo, nos daba descanso del regocijo con sus manos que eran tan portentoso fuerte que nada las venció nunca. Jamás. Ya luego lo demás, ya luego la vida empujándote a la impresión, al juego nuevo de la apariencia, donde tímido te deslizabas entre mesas buscándo algo así como tus hermanos, pero diferente, algo que también encajara en ese miedo blando del que sale al baile con sus zapato…

Sr. Naranjo

Image
Siempre haz estado en el momento adecuado, como hoy, siempre en el momento adecuado para dejar claro cuál es tu posición. La que más chingue. Siempre listo para el desaliento, para recordar la inutilidad de mi vida, lo profundo de mis errores y después lo que importa, tu vida y lo perfecto que es todo para tí desde, bueno, siempre. Siempre haz sabido sacar lo peor de mi, y eso debe tener su mérito, su reconocimiento. Sé perfectamente que no quiero ser. Sé que aunque en mi genética estés invariablemente y en mí bullan tus demonios, no voy a ser tú. Te encuentro tan lejano como siempre sin que eso me impida ver las bondades que haz tenido, quizás no tengas la culpa de que el mundo te quede tan bien, que las cosas y las personas sean satélites que pacientemente giren en torno tuyo; no es tu culpa que no sepas encontrar errores en tus manos, y que sea tan sencillo a tus ojos localizar los de los demás, especialmente los de tu progenie. Debe ser devastador para tí saber que engendraste semeja…

Musgo

Es curioso que las palabras formen sus propios grupos
que después de estar cómodamente guardadas
tomen vida en la voz de quién nunca las pronunció antes.

La palabra resucita desde el ovillo de una mente,
encuentra en la sensación de un momento
la llave para tomar sus armas y salir
y formar su propio golpe de estado
su frágil revolución relámpago
donde el pronunciante es apenas puente
la palabra es la sacrificada, el mártir valiente
que reconoce su sagrado deber de dar significación
dar sentido a lo que nada más que ella,
entre miles de letras, solo ella, pequeña construcción del azar
puede convertir en valor, en realidad, en entendimiento.

Después la olvidarán,
será polvo de estantes
ceniza de hojas
letras de diccionario,
hasta que una idea, un dolor de parto.

Búnker

Me resguardo en silencios
cuento las cuentas de un rosario
que no acaba, que se perpetúa
en cada uno de los ojos
que no conciben al amanecer
sin perder la vida noche tras noche.
Me resguardo tras tus párpados
y la lluvia interna esta siempre
a punto de ahogarme,
hasta que despiertas
y en la vigilia me das aire
me llenas de palabras puras
me alistas para la sombra
me guardas del mal
de mis propias manos.
Amo este espacio
esta réplica perfecta
de lo que fué tu abrazo.

Me resguardo en el hálito simple del viento
mi nombre, mi vida entera
es un papel mojado
en la bolsa de atrás del pantalón.

El viejo de la montaña

Nada altera el sueño de las rocas
ni las brumas, ni el viento
ni el rélampago voluptuoso
la roca impasible
sueña.

Con el cobijo del frío
la mañana lentamente
impera a la noche a irse
y se sienta a ver sus criaturas.

El colibrí abre sus minúsculas alas
agita su alma y la mía
y vuela, disipando el polvo
vuela y el sol comienza a ascender
vuela y gotas de rocío tiemblan
vuela y las flores reconocen su nombre.
Sentada la mañana se enorgullece.

Hay historias que repetidas
hasta la eternidad
comienzan a tener sentido.

Visión y asfixia

Mi libertad se entiende mejor
en este desierto donde nada
es contaminado por mis manos
donde nada es extraño
porque no hay miradas
que lo interpreten, donde veo
sin pensar, sin acercarme
todo es lejano e inútil,
vacuo unidimensional parco.

Aquí soy un extravío
soy un ajeno tolerado
soy un mal hábito
a medio aceptar,
la brisa nocturna me acaricia
la vida no dá más.
Acostumbrarse.

Enmedio de este sembradío de estrellas
avizoro una mañana, aún etérea
donde finalmente
un camino me entregue las armas
para terminar estos puntos suspensivos,
me dé la voz para terminar tantos silencios
me muestre bastiones de ojos abiertos
me enseñe a arrancar sueños blandos
a apretar los dientes y saltar
al oscuro y yermo pozo
donde se pudren los ánimos
se hunden las ganas
se acaba el entusiasmo,
para incendiarlo todo
arder entre tanta ignominia
y ahí recordar
que se sentía estar vivo.

Encontrada

La luz de las cinco de la tarde
ata mi mirada y encuentro
que soy un punto luminoso
enmedio de la nada.

Estas manos jugaron
con halos dorados
con vestigios del cielo
me bañé en la pálida
mirada de mi madre
caminé sobre mármoles
que fueron gloria de otros tiempos.

Soy un niño
y sueño
y vienen manantiales
y me regocijo
y en mis risas, cada palabra
se hace añicos, se hace polvo
y me alzo para verte
y de puntitas me estiro
con la alegría enorme y sola
que quiere reposar
en otra sonrisa.

Los júbilos luminosos
espontáneos así
súbitos,
a las cinco de la tarde,
no pueden evitarse
y sobre todo
no deben etiquetarse.
En ésta locura periférica
abrazo mi inocencia
con fuerza.
Ya no la dejaría ir.

Had seen a lot of love

Desde el polvo de tus sueños,
más allá de la vieja sangre que nos ata
viene las voces que nos liberan
de la verguenza, del escarnio
de sabernos hombres, mujeres
carne, impulso
grito y hambre.

Porque sin querer
sabemos
que el silencio se esconde
tras nuestro teatro
y atrás es donde más nos duele
ver. Antes. Mucho antes.

Con el ánimo dispuesto
alejamos las brumas,
sacudimos el polvo
nos arrancamos las máscaras.
Quisimos, en verdad quisimos
que el cielo fuera nuestro
que nuestras manos fueran puentes
que de nuestras gargantas
surgieran lazos amables
que no hubiera distancias
que en cada esquina hubiera sonrisas
que el alimento nos llenara
eternamente.

Pero solo somos
esto, que no alcanza
nunca alcanza.

Most faithful mirror

Deja el hueco de mis ojos
deja las manchas de mis manos
deja de una vez el peso muerto
de mi corazón.

Encontraste el delicado cómputo
que me negaba entero
me convertí en el valor adverso
la falla, el error, la maquinación
incorrecta.

El veneno que corre
libre y salvaje por mis venas
me mantiene bajo su yugo
y te cansaste del sermón.
No puedes, dices
más que la genética,
tu veredicto es casi médico
casi judicial
casi divino.

Deja pues tu foto cuando te vayas
extrañarte es también enfermedad.

Estiramientos

Viene de un tácito acuerdo de no joder. Era simple y tácito, que más se puede decir. Salvo que esta clase de acuerdos nunca se cumplen. Parece que estamos tan acondicionados a la decrépita burocrácia, que cuando algo se antoja simple, pues mejor lo saltamos.
Y ahí tienes antonces que dar la vuelta alrededor de la canasta de panes nunca fue tan complicado, saber que invariablemente, de entre las conchas y los pellizcos asomarías la jeta. Allá atrás el radio nos atormentaba a todos por milésima vez con la del moño colorado y yo sin querer nada más que estar de espaldas en el pajár y sobre todo lejos de la harina y el azúcar y los pinches huevos.
Las cosas solían ser agradables. Levantarse, el agua rápida al rostro, las cosas que se pone uno encima y ya era luego la panadería, los chistes, la radio, las manos apresuradas, la masa, las risas. Entonces no habías llegado tú y yo pasaba mis tardes en el pajár, dejando correr las horas hasta que se asomaban las estrellas, hasta que la luna se p…

Allá atrás.

Donde nos vamos dejando, cada cuando desbordámos nuestras palabras para dejar partes importantes de nuestra alma en aceras, bares, escaleras que suben a ninguna parte; hasta el amanecer nos desnudamos frente a ojos que no miran, nos desgarramos el ánimo con los filos del hambre ajena, así hemos de seguir dejándonos, así vamos a acabar como árboles muertos, como el grito que se extingue poco a poco, hasta dejar la voz sangrante.
Donde.
Donde me he repartido, quién termino con mi celo, con mis ganas. Quién guardo en su cómoda mis rabias, mi puño en alto. Quién pateó bajo la cama mis alegrias, antes que pudiera verlas, antes que las tomara y me fuera. Donde, en que noche larga se fué diluyéndo mi sangre, donde se fugaron silenciosos mis mejores años y mis sonrisas profundas y mis brazos abiertos y mis mas solemnes motivaciones. En verdad quiero saber, como fué que el séquito del gran demonio alcanzó a desarmarme, como se escaparon por los hoyos que hierven entre las horas, dejándome hueco,…

Diástole

Vengo de tus manos
vengo de la luz,
que se refleja en tu rostro
vengo del suave hábito
de evitar mi nombre
de recrear mi identidad
a la sombra de tu mirada
y ahora saber que sobre
tantas mentiras y la sangre
sobre el lenguaje de las serpientes
te alzas tú
y ya nada me faltará
nunca.

Hoy me quedo
hoy el café y el camel y la música
hoy la ardua tarea de desdoblar
desenmadejar, desterrar,
hoy pasar lo amargo, la distancia
hoy el frío.

Poco a poco
mis nieblas ceden
se aclara
un camino.
Espérame.

Mi derrotero

No sé como más nombrarte
no sé de que otra manera
llamarte
he gritado por días,
el desierto me trae ecos
viejos de tu nombre
las bestias de los cerros
caminan por veredas tatuadas
de ti, de tus palabras
no sé que más hacer.

La noche baja en círculo
yo soy su presa.

Este barreno que me taladra
ésta finísima daga
que destruye mi sonrisa,
ésta muerte lenta
que me he conjurado
van eventualmente
a terminar conmigo
voy a terminar mis dias
sentado a un lado del camino
llamándote.

Lo que queda

Acercarse al tibio
resplandor del foco
embelesarse en el destello
pensar el amanecerse en playas
en el sol desde aquella montaña
dejarse llevar a otros lugares
donde tampoco estés.

Y no es que
ya no me castre tu ausencia
no es que mis brazos
no busquen ya tu norte,
esto no indica, de ninguna manera
que el hoyo negro que quedó,
tras la muerte de nuestra estrella
deje pronto de consumirme,
es solo que estoy
sintiendo tu olvido.

Desde hace dias me ronda
la sensación vaga
de que realmente
me estás dejando,
de que a la vuelta de las esquinas
que ahora caminas
están quedando partes mías,
estás aprendiendo a despedirme
a expulsarme
a dejarme fuera
lejos.

Estás siendo fiel a tus palabras
como siempre,
vas a dejarme.

Y esto viene sin queja
y por ahora sin llanto,
me dejas porque
te lo pedí, porque
no había mas que hacer,
y acaso porque
pensé que
no podrías.

Queda entonces
alegrarme en tus posibilidades
en la magnífica mañana que te espera
en la otra vida que se amoldará
a tu nuevo rostro, a tu falda
al contorno de tus caderas
a los que s…

Empezar perdiendo I

Claudicar en un intento de cercenar la apariencia, como si extirpar una imágen cambiara en algo el rotundo silencio con el que nos recibe el mundo cada mañana. Somos una plaga. Una inconsecuente especie de la que no quedará más memoria que nuestra tendencia a destruirnos sistemática, minuciosamente, desde dentro, desde atrás, desde siempre.
En en elevador, dos hombres presionan los botones que los acercaran a diferentes versiones de sus respectivos futuros; no saben y precisamente en su inocencia se resguarda su redención.
¿Como desactivar la programación genética, química, social incluso?
¿Hasta cuando soportará nuestro demiurgo esta patética actuación, donde nos empeñamos por ser, lo que sea que pensamos ser, mientras aniquilamos en el proceso todo vínculo, todo trazo que nos unía a una creación cada día mas ajena, cada día mas extraña?
Saben que el elevador los llevará al piso del edificio donde encontraran, piensan, soluciones a sus vicisitudes, a sus personales atollos. Se envuelven …

Either one

Inclinar la cabeza,
el gesto cotidiano
aunque la mirada
se clave indolente
justamente
donde duele.

Tengo un enemigo.
Y lo digo sin orgullo,
aunque claro
quién podría llamarse
pleno sin ser, vagamente
ligeramente odiado.

Tengo un enemigo
y en sus ojos muero
de mil terribles maneras
y veo casi mis muertes
brincar jubilosas en
sus córneas inflamadas.

Al pasar frente a mi,
se encoge ante mi risa
sus hombros se tensan
sus puños se crispan
y mientras hago
el preciso inventario
de sus reacciones
y juego con su ira
me maravillo:
¡En verdad me odia!

Digo, no es orgullo,claro
es más bien un azar interesante,
un tiro de dados diferente
en la gama monótona
en el insípido volver de los dias
puede llegar algo nuevo,
un tablón ensangrentado
una botella para destapar venas
la pistola finalmente utilizada
las manos fatigadas,
deshaciéndose
de un frío cuello.

Y será casi una lástima
que él o yo
nos quedemos
sin quien odiar.

Escuchando tumbas

Hay algo que tiembla
en el fondo de la canción,
desde el fondo algo hace
una lucha por surgir
un último, perpétuo esfuerzo
por volver y es el horror
saber y quedarse estático,
intuir desde acá
esa injusta batalla terminada
donde los gritos
miles de gritos
se debaten entre las fibras
entre las notas digitales
magnéticas, vinílicas
se deshacen infinítamente,
enterradas tantísimas voces
en ese bellísimo pozo
tan perfectamente terminado
tan dulcemente escuchado.

Un hermoso mausoléo
lleno de ignorantes muertos
lleno de muertos inocentes
tan desinformados
tan ajenos a su muerte,
en su constante intento por saber
porque así, porque ya no
hay más vida
fuera de su canción.

Dream time

Como el que sabe
que está en presencia
de lo divino
me postro.

El aire es una carga
en los andadores,
el incienso y el smog.

Pero ya antes,
con toda la angustia
del pie en el freno
supe, que esto
ya no es mío
esto ya está
finalmente
fuera de mí.

Solo me corresponde
contarlo, de tarde en tarde
subirlo a una urna
incendiarlo
verlo guarecérse
en una lágrima.

Y olvidar.

Pendejo Sartre

El infierno es uno mismo.

Agua

Quiero la tormenta
quiero al sol subyugado
obnubilado
tras la reja gris de la nube
quiero el azote
el granizo en el lomo.
Quiero el deslave
el olor de la tierra muriendo
huyendo al relámpago
transmutándose.

Quiero el cielo negro
el transcurrir líquido.
¿Cuanta sangre mía
no ha corrido sobre el agua?
Quiero el atardecer
perdido en la noche,
el nunca flácido
de las horas entrópicas.

Quiero la lluvia eterna
el diluvio merecido
sin causa ni efecto,
el trueno que espanta
a todos los sonidos,
perderme en él
en la vibración
los segundos después;
los ojos apretados
las orejas aprisionadas
entre las manos.

Requiém

Quiero
descender
girando
hasta la
cima
de mi
cielo
y
encontrarte
olvidándome,
quiero
tomar entre
mis manos
nuestros frutos
ponerte
en mi espalda
y volver
adonde
no había
odio
ni
ojos cerrados
ni
teléfonos descolgados
ni
manos tendidas al aire
ni
largos monólogos al techo
ni
huecos
en
el
pecho.
Como
quiero.

Trabajo de noche

En cualquier habitación,
hay un sedoso comercio
de palabras, de miradas
dentro del círculo que dos
tejen con caricias y roces,
sólo existe la dirección
y el trámite que ambos buscan
desde su dulce ignorancia.

En las risas de alcoba,
en los románticos planes
en la promesa del siempre,
no cabe nunca la duda
no existen fantasmas ni hay
el miserable miedo al fracaso
todo cabe y se resume
en el brillo majestuoso
que sus ojos refulgen
no existe más que el calor
de su mano. Nada.

Allá abajo, donde el polvo
se acumulará con los años
habita el futuro que paciente
afila sus garras.

La fiesta de mañana

Cambiar el viejo valor
arrojar las monedas al suelo
dejar lúdicamente los dados
girar y girar y girar.

La noche trae
sus viejas músicas,
en las sonrisas, en las piernas
cada canto viene acompañado
de su antiguo, intóxicante efecto
y las horas se hacen embrujos
y en los sillones, en las paredes
se dibujan refugios para la risa.

Siéntate aquí conmigo,
bajémos a eso de antes
acompañame, sostén un segundo
esta botella, déjame tomar fuerza
para recordar, que bien se estaba
cuando no eramos siquiera
un esbozo de esto que somos,
esta triste y desgarrada quimera
este emotional crash test dummie
esta diluída versión de mi yo adulto.

Vamos, que la luna es apta
deconstruyamos alegremente
nuestros felices errores
nuestros fatídicos éxitos.

Proposición

Desconozcámos
nuestros nombres
demos ese paso atrás
en nuestras historias
enrollemos el ovillo
lentamente
olvidémonos.

Llegará la mañana
la neblina bajará entre las rocas
en mis nuevas manos
temblará la inocencia
la imprudente inocencia,
mis ojos seguirán
un trazo de mármol,
un alúd de silencios
un árbol de aves
hasta donde
finalmente encuentren
la espalda donde reposar
y en el descuido,
una charla ocasional
reiniciará un diálogo
interminable, donde encontremos
las claves que nos usurpó el miedo.

Y luego ya
después del baile y sus cosas
después de la cama y el perfume
entre los cuerpos,
entre tus suaves manos
recuerde los motivos
de este llanto.

Sin vestigios

Nos venimos desgastando de tantas noches, en nuestras manos se arrastran telarañas de años negros, de cansancio, de podredumbre. Un lívido hartazgo que se compone de constantes desengaños, de autocomplacencias reventadas, nos deja un velo en los ojos. El espejo nos recuerda a la bestia, a la aberrante costumbre de asegurar nuestra permanencia, nuestro cándido, estúpido camino de esperanzas muertas, declaradas muertas hace ya tanto.
Que el sol queme nuestra espalda por siglos, que cada día nos encuentre vacios,temblorosos, expectantes de quien sabe que, que el látigo en las horas nos llene de llagas la mirada, que este descenso interminable multiplique sus húmedos escalones indefinidamente, que nos encuentre siempre la noche con maleta en mano, que no hallemos nunca un lugar donde la palabra nos desnude su significado. Que no nos miren ojos tibios de amor, que no se tienda la mano, que no haya testigos de nuestra caída.

Instantánea

Se puede estar en el vacío
mientras se lee el periodico
se departe amistoso,
se levanta la taza
se sonríe y agita la mano,
uno puede estar perfectamente
extraviado.

Uno realmente puede verificar
como el engaño arranca el rostro,
como se cambian papeles
como se desangran alientos
como la distancia inflama la oscuridad
como a las palabras las hiere el acento
como nunca nada se pierde
como hábilmente regresa cada idea
para recordarnos lo equivocados
que siempre estamos
siempre.

En el vacio no caben pretextos
es solamente uno
continuamente expuesto
a si mismo
inmisericordemente.

Otros caminos

El vértigo no disminuye,
la caída continua comienza
a ser un camino horizontal
algo con un nombre diferente,
algo que se le parece a la vida.

La velocidad es un hábito duro,
una adicción que enloquece
de una manera generalmente aceptada,
la violencia, el brutal lenguaje
es un camino genérico,
una desviación válida, recompensada.

Reconocerse en una nube
de vapores vitriólicos,
atragantarse con ácidos biliares,
saber sin dudas
la rabia nos llevara lejos.

Aguas profundas

Algo flota en la distancia.
El sol se refleja en cada cresta de ola
dentro de los caracoles, ahora sé,
no hay más que eco,
la memoria poco fiel del sonido.

La playa sigue su cotidiano rencor
las gaviotas, dulces idiotas,
se debaten en la arena
por algo lejanamente comestible
y la pareja levanta su tienda y se vá.

En este panorama de domingo salado
todo es una fotografía a destiempo
donde el obturador se cierra
justo cuando todos se mueven,
y solo quedan fantasmas
hálitos, manchas de luz;
la frustración de la imágen.

Cada actor hace su aparición,
su apagada actuación
y parte sin esperar aplauso.
Todos menos eso que flota
en la distancia, y yo.

Algo que se mece, ya en mar abierto
algo remoto y ajeno
cara al sol, espalda al abismo
con la imposibilidad de sumergirse
de saber que es profundo
que es oscuro, que es fondo.
Por su liviandad condenado
a desintegrarse en la superficie,
a ser invariablemente escupido
a la orilla, al olvido de la luz.

Lost sanity

Dos o tres acordes
un titilar de estrella
un murmullo,
y todo se derrumba
todo se desbarranca
la calle Chapultepec y Juárez
el Ghandi y el Sanborn's
los octubres y febreros
Cancún y Cosalá
mi juventud en tus brazos
tu esperanza en los mios
el hospital, tus alergias
el ataúd de tu madre,
el silencio más sagrado
una y otra y mil promesas
palabras y su sinos,
cada mirada cada divina caricia
el camino al norte una noche
tus medicinas y cansancios
mis manías y obsesiones
la risa, bendita risa
todo cae en tumulto
a un pozo de abyecta somnolencia
desde donde
ya no te veo.

Parte de guerra

La división me arrojó al otro lado del camino, no reconozco el terreno.
La suciedad que he acumulado en los últimos días dificulta mi respiración.
Tengo provisiones pero no tengo apetito,algo lo estropéo.
Sobre los objetivos, han perdido claridad.
El enemigo ya ni siquiera se interesa en el combate y se retiró aburrido.
Mis pertrechos, las armas, son pesadísimas, un lastre que me hunde irremediablemente.
Las comunicaciones se arruinaron, las dañé en mi caída.
Estoy aislado en territorio neutral.
Espero ordenes.

Las fotografías que atesoro no compensan la lejanía.
Desearía no haber tomado parte en esto.
Demasiadas víctimas inocentes.
Por favor, espero ordenes.

Mi media noche

Este día
es una gran pila de bosta.

Este día es la acumulación
de cenizas, la evacuación,
el rancio olor del viejo
miedo.

Hoy todas la palabras
perdidas, olvidadas
descansan en la certidumbre
de su absoluta inutilidad,
se enmarañan en vocales
se perforan las consonantes
las sílabas se diptongan en orgía,
unas a otras se deslizan
en la garganta
del hastío, que las vomita
para tragarlas de nuevo
se destruyen
se injertan significados, se decapitan los nombres
se maravillan en su podredumbre.

Este día
vale más no decir nada.

For the want of the price of tea and a slice...

Comienzo a escuchar "Us and them" y pienso que debería estar completamente ebrio de ron, apestando a tabaco. Pero buscar la botella, y los hielos dios mio, mejor no, mejor la escucho y ya. De cualquier manera, mi percepción ha estado bastante extraña ultimamente(Up up up anddown down down...)la manera en que miro a la gente mientras se esfuerzan en comunicarme algo (...and round round round..)es fácil ver como miran mis ojos preguntándose si no estaré bajo medicamentos fuertes o algo y después se marchan contrariados. Y mis manos y esta costumbre nueva de estar quietísimas por horas, sin calambres ni nada (...and out out out) sino como piedras que van aceptando su abandono, su irremediable olvido (without) así que como sea la canción me caera tan bien ahora, como hace tantos años en el Barbanegra, cuando entendía tanto y mis manos eran golondrinas. Salud.

Connecting dots

Y es que no encontramos consuelo en nada, o para mejor decirlo, nuestro consuelo es cosa imposible. Buscamos el sonido nítido que separa la delicia del placer simple. Queremos una piel que se tienda bajo nuestros pies, que sea un cometa, una alfombra mágica. Anhelamos un atardecer que seduzca tanto a la noche que la eternice en su entrada. Y es por eso que mantenemos las manos en la bolsa y puteamos pateando piedritas, el cigarro extinguido, la mirada de gatos hartos y en la boca un suspiro que nunca se explica, ni quiere explicarse...
-¿Que pasó?-
-¿Que pasó de que?-
-Suspiraste-
-Si...¿Y?
-¿Porque?-
Una antelación tan increíblemente remota, un deja vu que no tiene relación con absolutamente nada de tu vida actual, un acercamiento místico a uno tan banal, como lo es uno, esa sensación de que la verdad esta ahí, en algun punto suspendido en el aire frente a nosotros, y que no, que jamás. ¿Como se explica?.

Una o dos veces.

No llevo la cuenta de los dias
con humildad reconozco
que el grano de arena,
que remuevo de mi lagrimal
contiene mas historia que yo.

Mientras lo miro,
me encuentro vago,
circunstancial
superfluo

Sé sin dificultad
que soy nuevo y mis lunas
se cuentan fácil,
todas mis vivencias
todos mis errores
estarán plácidamente condensados
entre dos actas.

Mis pasos son borrados rápido
por un viento al que ni siquiera le importo.

No pretendo, que quede claro,
pasar por algo que no soy.
Soy humo
sombra,
una accidental creatura
con una insistente proclividad
a alejarse, a reconocerse ajeno.

Soy una improvisada construcción
asombrada de su permanencia,
cuya única pregunta válida podría ser
¿Hasta cuando?

Sombras invertidas

Encontrar las voces que dejé extraviar
buscar mi rostro bajo la arena
construir nuevos hábitos
desandar años.

En la cresta de la noche
una sola estrella transmite
algo más que su brillo,
cuenta una historia
que por primera vez
desconozco.

Encontrarme es una operación
paleontológica,
quirúrgicamente delicada,
infinitamente minuciosa.

Aunque podría hacerlo a mi modo
y echar todo al traste de un manotazo
con suerte ahi estoy,
sentado en un rincón,escuchando algo viejo
fumando recordando
siempre a punto,
casi sabiendo.

Esta, todas las noches

Esta noche es
una ola negra.

Es una pantalla
de vibraciones oscuras
cernida frente a mi rostro
como bozal.

En este trance
es fácil ver
como nos gustan siempre
las mismas cosas
y como siempre
no nos gustan igual.

A mi me place mirar el sol rindiéndose,
a ti te parece dulce su bostezo y su bye.

Yo encuentro en el kitsch un pálido miedo tierno
y tu lo hallas folklórico, festivo, valiente incluso.

Las fotos de los cuadros
para mi son gritos, reminiscencias de lo antiguo
y tus razones provienen de la estética, el contraste solo.

Y así en todo,
me preguntabas que estaba viendo en la noche
y me contestaste que estrellas y la lluvia de meteoros
que era lindo, yo no pienso que lo sea,
una piel de oso perforada
un incendio estelar;
y sin embargo si,
nos gustan las mismas cosas.

Al abrir los ojos, hoy domingo...

"Energía misteriosa,
resplandor,
al soltar mi cuerpo en remolinos
resplandor..."
Soda Stereo, En remolinos.

Y es imprescindible decirlo
hablar sobre esta cadena impalpable
que ata a ciertas almas, las une
en una imposible distancia
y de esa mano extraña que las lleva
a un viaje del que nada sabemos
pero igual la seguimos a esa zona intersticial
de donde surgimos con palabras e imágenes
negadas al resto que atestigua desentendido.

Y en nuestras vidas que son efecto
de esa otra gran causa, hablamos
de cosas que los otros no entienden
no conocen, y por tanto desprecian
y en nuestros diarios caminos vamos
de la mano sin tocarnos, sin sabernos ciertos
ni unicos ni elegidos ni juntos
con un signo tatuado en el siempre doliente
corazón, esperando el nuevo llamado
el tirón en el pensamiento
la cadena recogiéndonos, llevándonos
al nuevo encuentro, al utópico centro donde nacimos.

Esto que vivimos
es el reverso de nuestra realidad
y es necesario que lo andemos
y que en nuestras manos todo escurra
para oscu…

Inútil

No permaneceré aquí por mucho,
no guardes mis ojos, ni mi risa
porque no me pertenecen ni a mi,
aunque si quieres, quédate con mi voz
te la doy, como ya la he dado antes.

No atesores mis pasos
no saben de direcciones ni propósito
olvida minuciosamente
de tarde en tarde,
mi forma de pedir la cuenta
mis letargos a mediodia
mi canalla manera de burlárme
y lo fácil que es ver mi verguenza,
deshecha sin miramientos
mi miedo en forma de pensamiento
el temblor en mis manos
las miradas que delatan mi extravío.

Déjame así
cierra la puerta
y comienza a destrurime
en las escaleras, destrózame
deja añicos míos en cada escalón
para la puerta de entrada
será fácil que recuerdes
lo innecesario que es mi recuerdo.

Nítido viaje

Bajo la mesa están aún las sandalias
no me llevaron a ningún lugar
y hoy no lo harán tampoco.

En la pausa que trae la tarde
el sol ahogándose mudo tras la montaña
la bocanada y el humo
sé confiadamente que no estoy,
que éste cuerpo
este cúmulo de células y tiempo
éste empático traste
no se mueve de la silla,
pero yo no estoy
yo estoy en una canción
que ahora cantas
y que en sus letras
me evocas, me invocas
y yo lo sé, lo sé porque aquí no estoy
y casi siento la suerte de tu cabello
casi no miento al ver la escena
de ser yo una canción que cantas
de girar en tu lengua
de salir de tu sonrisa
de subir y bajar en tu voz
de purificarme en tu alegría.

Y ya de pronto callas
algo de distrae o te cansas
y yo caigo, vertiginósamente caigo
en esto, que tardo en reconocer
como yo, como esto que soy yo.

Una vez reunido, es inútil aceptar
que prefiero ser tu canción.

Paz

Las luces que apenas comienzan su turno
inseguras titilan en sus bases
al pasarlas casi siento su tibia voz
la carretera me lleva de vuelta
y el camino es un cuento lánguido
que me mece angelicálmente.

Allá atrás quedó casa,
que por ahora es solo
una cama, un refrigerador
una pantalla que me trae esperanza,
(todos los rostros y las voces
que esta buena señora tiene),
pero no es una casa aún y como sea
ya quedó atrás porque el camino
es llano, dulce y fresco como la noche que lo habita
así lo sigo escuchando la música
que alguién, sabiendo de ésta gélida,
brutal bestia que respira en mi y en tantos otros
y en él mismo, escribió, para darnos respiro
descanso, ganas de andar el camino.

Y pienso en ese rostro y esa voz
que hoy mismo, me dejo ganar un debate
empezado hace ya mucho
en un café de madrugada
entre gargantas resecas y vasos de agua
y cansancio y el miedo nuevo del que va viviendo
entonces dijiste que no había absolutos.
Hoy los reconociste tranquilamente.
Y días antes me aconsejaste bellamente.
Es bueno ve…

Aclaraciones para mí mismo.

Hay un tiempo fragmentado que se conserva fuera de estas memorias, un constante compañero de las noches que se vuelven lastre, se vuelven castigo. Ser esta vez se resuelve en un simple juego de palabras, donde nos alcanzamos o no y a donde en caso de extravío se recupere facilmente el aliento, la básica noción: Aquí.
Aquí es esto, al alcance de tu mano, lo que tus ojos te pueden ofrecer; aquí es el límite de tu oido, el que llega y te palmea la espalda, el niño que se sienta en tu pierna y te estorba el teclado, el tímido sol por la ventana, tu dolor de espalda y el café medio frío. El rigoroso, el innegable, el interminable, el obvio y dulce Aquí.
Vamos empezando por eso.

Consideraciones

Image
Y no es fácil, caminar y hablar pasarse la mano por la frente hacer cuantas cuentas escuchar más música pretender consternación medir, pesar, escudriñar los errores prepararse el omelette pasar frente al espejo recordarte comprar el cafe servirlo solo esperar frente a la secadora leer a Benedetti aventar el libro destapar las cervezas con los dientes tender mi cama apagar la computadora decir no lavarme los dientes escoger entre blanco o integral buscar un laxante buscar el libro de Benedetti matar un alacrán corregir aumentar tallar mis ojos largamente hasta que me toma tiempo volver a ver.
Fácil es estar solo y poder decir basta.



Desde el frente.

La felicidad redonda que nos acompañaba
la sencilla gloria de sabernos cerca
al alcance de los labios, del hombro.

Acompañarnos en la miseria
en la súbita bonanza
en el atardecer donde dijiste siempre
y me dejaste como idiota
pensando que significaba semejante palabra.

Esta simple alegría que me colma
estos atisbos de eternidad que me legas
son trincheras
son el pertrecho que llevo al frío de esta lejanía
al sol de cada mañana que me encuentra solo
al cástigo de los otros y sus manos enlazadas
a sus besos inmisericordes
a sus caricias burlescas
a la risa que los eleva hasta donde no puedo verlos.

Extraño,
tengo provisiones
pero el hóstil amor autóctono
arrecia la ofensiva.
No tardes.

Cajas de Cristal

Aislando las palabras de una tarde
llevándolas a su derrotero
guardándolas delicadamente
en su encierro final

No saldrán jamás, no conocerán
destinatario, no serán semillas
no producirán respuestas
ni ablandarán semblantes.
Serán indefinidamente
extrañas creaturas del destiempo,
construcciones erradas
confecciones místicas
extraviadas, equivocadas
extrañas.

Y sin embargo bellas
y saber esto me destempla
me lleva a mirarlas con ternura
saber que nacieron con su fin
y este no se llevará jamás a cabo
porque es tarde y no estuviste
porque tienes tu vida y yo la mía
y no cabemos obviamente
en nuestros tristes tiempos.

Cavilo, y cada una de esta palabras
baila en mis ojos, mientras cierro la libreta
y dejo abierta la puerta de otra noche
que no fué.

H.Upmann

"Haja que ouver, há sempre um homem, para uma mulher,
E há de sempre haver para esquecer, um falso amor e uma vontade de morrer"
Antonio Carlos Jobim, O Grande Amor.

La sala con su ventanal amplio
entre las cortinas el sol alarga la hora
por sobre la caoba y el cristal
una lenta columna blanca
describe una historia
tejida por tantas manos
en tantas lenguas.
Lenta
sube entre las notas del sax
y se apoya en el suave acento
de un portugués que canta como ave
sube y se extiende
recubre un techo
que en realidad no está ahí
nunca ha estado
cada vez que Upmann,Getz y Jobim
aceptan la tibia invitación
que les hago desde mi cansancio
y llegan para recordarme
como en el fondo
somos en este exacto momento
solo una tierna memoria
la dulce interpretación
que una completa desconocida dá.

Malos ratos

Viene y se planta justo enmedio del trago al café.

La mañana ha traído arrastrando sus obligaciones
sus conversaciones inconsecuentes,
la vida en piloto automático,
esto, los resultados, aquello, el producto
buenas tardes, la convención social
la cerveza fría, la plática igual
buen fin de semana y ya
la tarde para mi, para mis conversaciónes
que tienden a bajar una de esas
viejas escaleras de caracol
hacía abajo, hacia ese territorio cálido
oscuro y húmedo
que soy yo en un buen viernes
¿Para esto?
Para que llegues y te plantes
entre mi sorbo de café y mi cómodo anochecer
y te quedes ahí, tratándo de abismarme
en tu silencio, ahogándome con tu presencia
y tu sabes que me revienta que me veas así
y que te quedes callada y que entre cada sorbo
muevas tus labios para que te atienda
y nada, los ojos nada más,
y la mirada que se extiende
por años.
Tus visitas no son tan bienvenidas
desde que estas ausente.

El juego y el juguete

Sin querer, conozco los nuevos
viejos juegos,
las palabras clave que traían,
que amotinaban jugadores alrededor.

Los lúdicos pases
el hábito, que se aprende
a fuerza de repetirse, los lugares
los de siempre, medir las fuerzas
enojarse a veces, aventar la pelota
los juegos de siempre
la diversión.

Entonces, a pesar de tomarse en serio
nada lo era, a la mañana siguiente
se jugaba igual y era la fiesta
el devenir que se cernía,
pero lento, dócil, manso
era un juego, un juguete que se guardaba.

Las carreras y los artefactos,
el brinco y las reglas,
la reunión agitada
la selección del mejor
la emoción
todo es lo mismo,
excepto los jugadores,
los niños nos volvimos difíciles.

Este dulce viaje

Acercarme a tu rostro en el aire
bordear los contornos tersos
el baile tímido de la luz,
en las fronteras de tu mentón,
rozarlo apenas,
como a la gota de rocío, aquella mañana
(¿Recuerdas? apenas, tocarla)
sentir cada delgadísimo vello
uno a uno
girar hacia arriba
todavía en ese mismo vértigo
seguir hasta el trémulo labio inferior
separado por milésimas del superior, apenas
descansar, reponerme en ese ínfimo espacio
bajo tu labio inferior, delicioso surco sin nombre.

Y ahí, girar nuevamente
por la seda de tu mejilla
recorrerlo ávido, pero precavido
los exabruptos no son amigos
de las construcciones de aire,
casi sentir tus poros
casi llegar a tu oreja. Subir.

Con mi ceja
acariciar la tuya
infinítamente lento
sentir tus pestañas
sintiendo las mias,
suave reconocimiento de keratina
y fauna microscopica tuya
mía, hasta que
desde abajo
llega la tibia respuesta
tu nariz
y juego entonces a rodearla,
la punta de la mía haciendo su recorrido
reconociéndote desde la base
el arco, el tabique, cada poro
como pequeñas maravillas que…

Departamento de quejas.

Luego viene esto y me recuerda que, francamente, no es nada.
Guardarme en esto que se insinuaba de otro modo, en otro ángulo,
uno o dos minutos mas tarde quizás, con todo, no alcanza.

Viene pues, esta sensación de no estar.
No tender, no percibir nada.

Cuando sale el sol, éste no sabe si es martes o sábado,
todo viene de nuestras triste costumbre de tomar, nombrar, considerar.

Hoy amanecí con la geografía incrustada en la traquea.

Primeras palabras

Al alejarme, comienzo a reconocerme extraño
volverse aliado del paria, del loco
de aquel sin voz que desgarra su garganta en un intento.
Al alejarme, sé, que la mejor manera de desdoblar mis silencios,
debidamente empacados, es la ausencia total de oidos.

¿Donde están las voces?
Alzo la mano al viento
es dulce tener tan cerca
tanta nada.

Spinoza

La mirada sinuosa que nos trae de regreso
a nosotros, nunca aceptamos que el sol saliera
allá, lejos, tan afuera, tan imposiblemente amarillo.

Y si las caricias negaban en cierto sentido las palabras,
entonces no lo entendíamos así, acaso queríamos dejar de ser,
es decir, dejar de pensar. Y las tardes cuando finalmente nos decíamos
una que otra cosa, sin ninguna consecuencia, era el hartazgo, el asco,
el saber adonde nos dirigíamos, el miedo sucio, para que.

No escoger un día, dirigirse dulcemente a un panteísmo donde los juicios son hojas, trinos, valles.

Y lo pensábamos tanto y dolía no hablar, porque las palabras ansiaban la muerte, el precipicio, y no es que estuviera mal, pero nunca pudimos decidir por otros, nunca, ni por nosotros.

Noche tras noche nos revolvíamos desde los vasos, mezclábamos un poco del silencio primordial, de ese que comunicaba la ignorancia inocente, con el otro, el culpable, el cobarde, el que no quiere, el que huye hacia si mismo, enterrándose en el sentido que pudo …

La daga y la taza

Salir para descubrir los huecos
que guardamos dentro,
salir y en el aire encontrar los planes
delicadamente urdidos
hace siglos entre murmullos y sangre
salir para ser el papiro donde continúa
sin prisas ni coherencia
la historia de esta humanidad
reptante esperanzada.

En el lado de afuera
se exponen las indecencias
de nuestra simples nociones
allá se expresa el sinuoso devenir
como promesa, como posibilidad
con bordes aserrados
con sal y frío.

Sin embargo,
¿A que se le teme,
cuando uno mismo
se convirtió en la estridencia,

Correspondiente

Lo que tenía era esa extrañeza que nace de la repulsión suave. Nada para revolver el estómago pero suficiente para dar los buenos días y ya, caminar hacia la puerta sin esperar contestación. Hay extrañezas que al contrario, provocan curiosidad, ese halo de misterio que seduce igual, despacio, irremediablemente; pero como dije, este no era el caso. Había veces en las que su presencia se sentía en el lugar, sin haber visto nada, se sabía que ahí estaba.
Extraviarle fue, de alguna manera, un alivio, por supuesto no se festejan esas cosas, las convenciones sociales y el hecho de que en realidad, jamás había dañado a nadie ni ha nada, pues proponían una oposición piadosa al hecho de que ya no estuviera más, fuera una celebración.

Sin hacer una exégesis de alguien que para decir la verdad nunca fue mas que una ausencia presente, puedo decir que se extrañarán ocasionalmente las excentricidades en su vestir, la manera en que evitaba hacer ruido y los exóticos alimentos que ingería y nadie envid…

Queriendo

Abajo, en la ciénega que recubre las noches
se escuchan las voces que disecan mis oídos,
en esta quietud viscosa de la madrugada
las palabras se deslizan suaves
entre el whiskey y las notas
que las desnudan.

Ven, habla tu también
habla de tus querellas con el sol
de tus palindromas y tus dogmas
de la seda en tus piernas
del oscuro grito que das
en mis brazos, en la certeza total
que no hay salida
no hay encierro
no hay necesidad de hacer
absolutamente nada,
salvo quizás
hablar.

Vivamos esta viscosidad tibia
sintamos el fuego caoba
que nos visita las entrañas
veamos las estrellas
vividas, miriáda de espejos sobre piel
muertas hace siglos
y brillando
maravillemonos con el terciopelo
de nuestras voces
de los animales sagrados que pronunciamos
que de pronto tienen vida propia
y van y vuelan o reptan y llevan y traen
esas cosas predilectas nuestras,
para mirarnos enternecidos cansados
encanecidos majestuosos
sabernos viejos enemigos finalmente
muriendo mirándose
lentamente
eternamente.

Que…

Western pearl

Que hambre de ti
que ganas de lamerte
milímetro
por
milímetro
de entrar y salir
enardecido
enternecido
enloquecido
en paz

Recorrerte
por días enteros
perderme en ti
oscurecerme en tus rincones
asolearme en tu centro
que ganas de olvidarme
de cualquier otra
y mirarte por siglos.

Gozarte.
En desbocado delirio
amarrarme a ti
llorar reír
amalgamarme
ser tuyo infinítamente
y nunca, nunca más
dejarte.

Peticiones del condenado

Aterrizar
andar la senda polvorienta
del ayer
del nunca mas

Insertarme silencioso
en los años que no viví
en las ausencias de otros ojos
en un recuerdo que no me incluye

Aletargarse nuevamente
en aquellos sitios de donde nunca se salió
llegar para recolectar
los frutos extraños
que estaban olvidados.

En la nítida linea
que se dibuja en su tarde,
llover sobre la mesa
ser su otro tema de conversación
inculcarse en las charlas casuales
ser nada
pero una nada digna de vivirse,
una nada apta para el recuerdo.

Amor comatoso.

Cerca de las doce llega siempre puntual,
recoge uno a uno sus pasos
dados simétrica, sigilosamente, ayer
enrolla sus mangas
espera.

Un poco después llega ella
no es joven ni vieja,
es oriental y de ahí su lejano atractivo,
ordena para los dos
sin verlo
sin cruzar palabra
nada,
luego se sienta frente a él.
El obedece la orden
dada hace años, parece,
se levanta y toma cubiertos y aderezos
y ambos esperan.

Frios, mecanicos
habituales.

Comen,
ella va al baño
él limpia la mesa.

Se va ella
poco después el.

Diariamente,
ni una sola palabra.

No hay que leer una novela de Kundera para enterarse de estos castigos que impone el amor.
Por mi parte, pienso que deberia de haber una especie de eutanasia para esto.

Me verás volver

Te dejaré por un tiempo para que olvides mi nombre,
dejaré que termines de disolverte
que tomes tus duchas de auto-absolución,
mientras yo me alejaré fumando
dejando al dia hacerse noche,
para que se haga día nuevamente.

Me quedaré silbando en lugares áridos
contaré las patas del viento
masticaré granos de arena
cobijaré mis ganas de verte,
con las memorias frescas
de cualquier cacto.

Con el canto de cualquier
desvelado gallo,
llegaré un día a tu puerta,
y vocal a vocal
me construiras del aire
un nuevo puente
para traer a todos
a escuchar mis salmos.

Tahúr

Los huesos desgastados y la mirada inflamada
de tanto no ver,
las manos álgidas, asépticas, patéticas
el rostro con la compostura habitual
del fresco cadáver,
espera tu jugada.

Anda
arriesga tus cartas,
en el arriesgado vaivén del juego
tu cabello parece un incendio apagado a patadas
tus ojos exhiben presurosos la inexperiencia
que te llevará a

Las apuestas son
la agazapada propuesta
del que se sabe superior
por pura suerte.

Un conocido desconocido

No, no es que me decida a volver por mero capricho, o que aquel lejano diálogo que nos lanzo a diferentes esquinas vaya ganando peso en mi conciencia; es definitivamente algo mas profundo y que se escapa de mi razón. No se, esa es la ultima verdad. El saber nunca pesa suficiente para cambiar las ideas, ya lo sabemos, quizás mas yo que tu.
Con todo, el camino de vuelta se tiende nuevamente, y en la mirada que me das encuentro el confort interno que requiero para generar mis movimientos. Hay un sol en tus retinas y me nutre fotosinteticamente. Así que avanzo, no es sencillo regresar a ese territorio, no es fácil reconocerme idiota y pequeño y altamente frágil, no es en absoluto halagador saberme victima, saberme un sudado receptor de culpas, un auto-mutilado, un despojo de mi mismo; pero supongo que al encontrarme de frente con mis propias pastas me adentro en un bizarro proceso de limpieza, que requiere por supuesto de un sumergirme en mierda, para poder salir nuevamente, a eso que fue,…

Hacen falta huevos

Porque aún podemos escondernos en la alcoba, digo, hacer el amor todo el día es un espléndida distracción. Ver la tele, hay algunos programas que vale la pena ver y son largos. El cine, las películas nos distraen hacia otros problemas, otras desviaciones; podemos jugar videojuegos, despedazar pixeles, dejar viudas a señoras digitales, suspendernos en una realidad de tres vidas y continues, 9..8..7..6..5..4..3..2..1.
Carajo, distraigámonos trabajando, fabriquemos, hagamos llamadas, pretendamos seriedad y profesionalismo, finjamos preocupación por el futuro mercantil, económico, hagamos juntas, formemos quinielas, riamos en los descansos.
O escribamos, hagamos blogs, relatemos nuestro triste pasado, trasmitamos nuestros gérmenes cerebrales, quejémonos, pongamos cara interesante en las fotos, cut & paste everything, comentemos, critiquemos, alabemos, la música, bla bla, laralá.

Allá afuera, no tan lejos, alguien se desangra, porque se le ocurrió salir

36 caminos

Bajar por los corredores de esas historias,
palpar como se hilvanan las esencias,
como adquiere su color cada noción
las manchas que salpican las miradas.

En cada evento
se yergue una compilación,
una antología
una lenta pirámide, de la cual
dicho evento es solo la cúspide.

Un verano, las palabras correctas
los planes, la ceremonia
el habito instalándose
una muerte estúpida
el rápido devenir
la consecuente restauración
incompleta, interrumpida
otras palabras, ahora incorrectas
una vida entera, descompuesta
antes aún de iniciarse
seguir, como requisito
y la muerte estúpida creciendo
dentro de un nuevo propagador.

Lo incompleto, lo finito
la negación, la brutal realidad
la extrema fragilidad, la bestial ignorancia
la asquerosa vergüenza
el miedo hereditario.
La llana, simple vida.

La existencia es un juego de dados,
hay una ilusión de azar
pero solo hay un número predeterminado
de posibilidades.

A un colega gringo

El casi imperceptible temblor
esa sensación de estar al borde
a cada paso
el sentir que algo está por desprenderse
que se aferra con todas sus fuerzas
y que de cualquier manera
el globo entero pende
de un delgadísimo hilo,
eso, hermano, se le llama:
incertidumbre, y no, no hay manera de eludirla,
te reconoció y te tomó en sus brazos
ahora el mundo te será un lugar extraño, ajeno
amenazante desde su lejanía,
desde otras torres se decidirá tu destino,
en otras lenguas hablaran de lo que deberá ser tu vida
y tu lo obedecerás, sin saberlo.

En la incomodidad de tu hogar
ya te esperan nuevas instrucciones,
y las acatarás pensando que tu las decidiste,
verás nuevos rostros,
rezarás nuevos credos y después
después todo te parecerá normal.

Bienvenido al tercer mundo.

Lunático

La circunferencia vibrante, blanquecina
que habita el cielo de tus noches,
no acepta el nombre de luna en las mías,
ella dice que el nombre la encierra en memorias
que no le corresponden
no la satisfacen.
Ella dice que de su firmamento bajan otras voces
otros llantos y otros coros,
dice que el amor en sus ojos es silente
pero animal, fulgurante, fulminante
casi bélico en su naturaleza agresiva
casi divino en el vaivén de la cópula;
dice que en sus ojos el amor
aún en su estado más liquido
desangra a quien lo tiene.

Ella viene y cuenta sus historias,
dice que el hombre se cansó de sentir
que hoy solo hace simulacros,
que nos escondimos y nunca nos encontramos más,
dice que en el destello de la lluvia a veces
se ve nuestra verdadera sombra,
que en la tragedia, en el ardor de un combate,
en la carcajada infantil, en la demencia
dudamos, porque nos sabemos cerca.

Fumo y la escucho paciente
ella no deja de hablar,
y sigue, hasta desprenderse del balcón

Pequeña apologia

La tristeza es hermosa cuando no se prostituye, cuando no es un medio sino un fin que no se buscó nunca. Un bello fin en el que se está inmerso sin tender a nada, sin pretender, sin buscar nada.
Cuando la tristeza esta inmóvil, estática y estoica, como la playa enteramente nublada, es cuando se rebela su intrínseca felicidad, su silenciosa anti alegria.
La tristeza es el estado de animo superior cuando se goza, cuando se agradece, cuando no es intento manso, cuando no es solamente una despreciable manera de escudarse. Una armadura blanda, un llanto lastimero.
La tristeza es el silencio continuo que no se busca eludir y ahí es donde la mirada no se desvía y adquiere el valor de la verdad mas esencial, mas primaria: la del ser abandonado frente a todos los demás abandonos.
Ahí las palabras, desde su aceptación en la inutilidad, si no claman la verdad, por lo menos la vadean, como a esa isla en la que se acepta uno finalmente naufrago, extraviado, solo.
La tristeza viene, déjala anidar felizm…

Asociación luctuosa

Las consecuencias son siempre el adecuado devenir que fraguamos desde nuestra inexperiencia, inocencia o a veces franca estupidez. Dos o tres veces a la semana el café se me antoja de cualquier otro lado que no sea alguna de mis cafeteras. Una Krups con doble jarra, capaz de preparar un expresso para matar perros y con la habilidad de arrojar vapor a temperaturas endemoniadas que espuma la leche que da gusto, ergo, tengo capuchino cuando me viene en gana, también prepara un mediano americano, nada especial. La otra es un gusto artesanal, un percolador tipo francés, ese si hace un americano delicioso. Pero como mencione antes, a veces se me antoja el derroche y hago línea en cualquier starbucks o coffee bean que esté a la mano.
Como sea, la noción de salir a conseguir un café se antoja como pretexto nada más, una escapada inocente sin mayor consecuencia donde lo que se busca es aire y la distracción natural que la calle ofrece. Nada más que no siempre es así.
Hay factores que se confabul…

Beautiful Destinations

Acércate a la vias y prepárate
para la vibración
deja tus piernas temblar
eso que viene es
solamente
otra posibilidad

Las orillas son magnetos
y el borde es el mas atractivo destino

Acércate

Desde cada filo viene tu nombre
por las esquinas, cada rueda
cada ignición hambrienta
se acerca, loca de amor
fulgurante apasionada.

cada noche guarda
un dulce final
pero no para todos.

Declaraciones en cualquier muelle

Aquí se van estacionando una a una las memorias; traen su cuota de silencios y cartas azules que ronronean sus cantos dulces con lasciva mesura.
Aquí y allá nosotros nos encontramos, de lejos vemos los barcos y nos suponemos contentos, casi satisfechos, torpemente enlazamos los dedos sobre la barandilla y apoyamos el mentón sobre las manos. Casi estamos bien solos
y pensamos en las carreteras al alba, con su vacío estelar de principio del tiempo, y vemos tan claro esas nubes apenas naranjas que presagian quien sabe que pero su valor de promesas las hace indelebles, hermosas en estos recuerdos que se vienen ahora como en tropel
Y es casi, porque sabemos bien que no estamos bien, que tu quizás estés en ese barco y quizás no, y esta mañana no te devuelva ni esta ni ninguna otra marea, ¿Y como estaríamos bien entonces? ¿Como saber que cara nos dará la ciudad si regresamos solos?
Así esta sombreando esta duda nuestra mirada
¿Donde estás?
¿Porque no te regresa ningún barco?

Una pesadumbre vuelve a…

White Nirvana

Ah, el silencio
el cuarto blanco que en su vacio
recrea el principio del tiempo
el principio
no hay arboles
no hay nada
pero casi parece eso una rama
y casi se escucha un canto de ave,
pero no,
aún no hay nada.

Debajo del tiempo
bajo el tunel que después
albergara algarabia
soy.

Alguien vendrá un día.

Hoyos

Excluye los pensamientos
echa fuera las nociones
tus comodidades verbales
los silencios elegantes
las inflexiones que te hacen ser
déjate a la deriva
mírate

La palabra es un hoyo en el todo
por donde se vislumbra la nada
esa seductora atractiva nada

Estas letras son la cloaca de una razón
que se esfuerza por explicarse
para dejar de existir

Cada símbolo es un intento de suicidio.

Mírate, violentamente, sin aviso:
la ternura es un arma perturbadora.

Espacio, tiempo, estética.

Esto que pasa aquí, frente a mi
es nada
y allá, frente a ti
en otra velocidad
lo es también.

Los sacos donde nos guardaron antes
ahora solo guardan memorias.

Estamos ahora solos, desnudos
frente a tantos colores
tantas texturas
y al aire, esa melodía se repite
tantas veces y cada una
es tan dulce como la anterior,
estamos solos.


aquí
Yo
allá

No volvamos nunca.

El afectado y sus destiempos

El desvelo sigue al afectado hasta casi media tarde.
Aún las más drásticas medidas no consiguen alejarlo.
(Piénsese en litros de café, cubetadas de agua, amenazas de bomba)
Se adhiere y deja sentir su superficie entumecedora irremediablemente.
Finalmente, tras horas de arrastrarse entre el escritorio y el baño (litros de café)
tras eludir hábilmente el enemigo sol y cabecear intermitentemente en cada conversación
comienza el afectado a sentirse despierto, las piernas rígidas, la mirada avisada
los brazos prestos, el ánimo dispuesto, casi infante se siente el afectado.
Acto seguido, alguien le da las buenas noches y lo deja ligeramente contrariado.
No queda más que recomendar paciencia y descanso, de alguna manera.

El maduro desmadre

La suave caricia del desgano
el sábado por la tarde
hacer de la noche algo,
utilizable digamos,
dejando a la madrugada
venir extrañada a ver,
lo que le hicimos a su hermanita.

La diversión,
el descaro desde el sillón
la alegria sin sonrisas ni aplausos;
el desenfreno pausado
pensado, disfrutado grano a grano,
los niveles reventados minuciosamente
las ropas ni se diga.

Ya en la mañana
la cruda es una memoria
que no se extraña,
y lo de anoche
no es tópico de nadie.
Aunque a veces entre el café
los emails y la somnolencia
es bueno acordarse del miedo,
el viejo, infalible miedo.

Shelter some dreams

Cause' people like you
make me feel so old inside,
When will you die?

Margaret in the guillotine, Morrisey.

Si al menos la dejaran pasar a la melancolía
dejarla pasar así, sin revisiones ni manoseos
dejarla llegar casi intacta a los rincones donde nació
mirarla alimentarse tímida de sus sabanas
sus flores casi secas
pero no
los perros superiores tienen que ahorcarla
vejarla
abofetearla frente a sus parentela
escupirla y arrojarla al suelo
de donde rara vez se levanta;
así es de injusta la vida de esta pobre
extranjera melancolía.

Plan

Incubar el microbio de la palabra
infectar ilusos que esperan absolución
infectarlos para que también a su vez
esparzan la enferma noción
que la verdad esta llena de palabras.