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Abrazo al hábito

"One of this mornings, you´re gonna rise up singing" Satchmo to Ella Summertime Se puede andar indefinidamente extraviado, también se puede mantener una rutina enfermiza, e inexplicablemente, vivir. Se puede tener una de esas profesiones de riesgo, ser fanático de la adrenalina, y se lleva una vida tolerable. Lo que no se puede hacer, es permanecer aburrido mucho tiempo. No he conocido a nadie que permanezca aburrido mucho tiempo. O se divierten o se matan, pero aburridos, no. A mi personalmente, me funcionan muy bien mis hábitos. Es más, creo que mis hábitos me han mantenido a flote, a lo largo de la vida. Soy un cúmulo de mis hábitos, la mayoría afortunadamente, malos. Eso me da la oportunidad de ser medianamente interesante y me ayuda a tolerar esa viscosidad que le gustaba pregonar tanto a Sartre. Mis hábitos son un magnífico chaser para el trago amargo de bueno, eso. Teng...

Réquiem, otro.

Yo no quería quererte. Yo quería los minutos vivos de tu risa. Yo quería el tacto ocasional de tu hombro en el mío, quería la charla, el camino a casa. Quería la alegría de la arena en tu cabello, los ojos llenos de sol y preguntas. Quería el cansancio después de la carcajada los alientos mutuos, las buenas noches Quería la mañana esperada, el brazo sobre el día, como la tregua ansiada. Todo y nada. Media sonrisa, no sé ni que quería.

Cuerpo, celestial y errante

Nadaba y esperaba que las olas te arrancaran. Esperaba que la sal me sacara el hielo. Esperaba que el sol, que el viento. La marea igual sabía a caricias. Tercas, torpes caricias para nadie. En la arena moría un pez globo. Nada va a detenerse, ni a pasar de diferente manera. Cada día, abres la puerta para dejar pasar otro día. Y pasa, inexorablemente, con sus horas largas y sus horas rápidas, pasa con sus pequeñas miserias y sus glorias instantáneas, su tedio y su emoción discreta. El día llano y la noche calma. No quisiste esto. En el mar, en la amable lucha con las olas, entiendo que no entendía y que eso era el lastre en mis brazos, en mis párpados. No querías nada, ni a mi, ni lo que traían mis manos. No supe que querías, nunca. Por tanto, no sabía quién eras, que eras. No sabía tu trayectoria. Eres un cuerpo salvaje, sin órbita. ¿Como podía orbitárte, sin resultar dañado? Inasible, insostenible y ajena, finalmente ajena. Siempre hay un destino para los cuerpos celestiales, ...

El círculo

Te van a decir muchas cosas. Van a buscar las maneras más y menos convencionales, de lograr que tu silencio sea lo primero que hable de ti. Te van a quitar la voz, dejándote hablar. Confían en el miedo, en el tuyo y en el de ellos. Están absolutamente seguros de ese comercio oscuro, que se da entre el mundo, la seguridad y el tedio. Y esperarán. No mucho y nunca infructuosamente. Su aparato es casi infalible y siempre produce algo. Por lo menos, más miedo. No pasa demasiado tiempo en éste mundo sin que algo estalle, parecemos destinados a perpetuarnos en destrucciones. Lo sabemos y lo esperamos, casi lo buscamos. Levantarse y enterarse de una nueva atrocidad se ha vuelto una constante, tanto, que las abominaciones tienen rostros familiares. El desayuno siempre está salpicado de sangre, de verguenza y lástima efímera, luego ya, la vida. Seguimos, porque en realidad detenerse carece aún más de significado. Seguimos y el trayecto a la oficina tiene aún más dosis de esa información i...

Otras calistenias.

Necesito elaborar más en un tema apenas revisado hoy: Los "Pensamientos". Más específicamente, los míos. Mis pensamientos no los merecen la gente que no quiero. La gente que quiero, merece mucho más que mis pensamientos. Entonces, parece que estoy condenado a cargar con ellos, por siempre. Mi siempre, por lo menos. A todos lados, en todas las circunstancias. No me gusta pensar esto, (Ahí va, otro al costal)que un pensamiento,que nació al mirar un documental sobre derechos elementales de los ciudadanos de Estonia, va a brotar, incompleto e inopinado, en medio de una discusión sobre las virtudes de la albahaca en un omelette. O peor, mientras le informo a mi hijo sobre la necesidad de usar vestimenta al salir a la calle. O un oscuro y bajo pensamiento, muy bajo, que nació en los tobillos de una mesera para envolverse en sus muslos, sea regurgitado al ser forzado a extenderse en los resultados de una reunión con voraces comerciantes. Y así,tópicos absolutamente dispares co...

Méritos

Ambición de comunicar. Aún primitivamente, inarticuladamente: Hablar. La mejor historia se contó siempre a solas. Siempre. No quedan dudas cuando las preguntas las emite el tiempo, al volver, entre los desiertos que quedan donde se estancan las sombras, sentarse en las cenizas. Todo fue un árbol alguna vez. No comenzamos de nada, aún sin saber, sin pretender, ya éramos algo. Y en esa confusión, esa tendencia a resolvernos, a encontrar un nombre que nos definiera, nos encontramos. Era tarde para algunos estándares, pero nuestra historia siempre fue temprana, precoz, precipitada. ¿Como describirte? No pude. No podré. Era un hervir inenarrable. Un lugar no era suficiente para establecerme. Yo era todo y me extendía y te entendía como una extensión mía. Pero tu ya eras otra, a cada segundo eras otra y en la espuma de mi inocencia me enamoraba. Si acaso, en esta explosión que era constantemente yo, hubiera dudado, por un momento; pero dudar, era lujo de cobardes, o así lo podía entend...

Barco

Estoy lejos y sabe amarga esta lejanía sabe a las cosas tristes que se sirven a deshoras, al olvido a destiempo, al deshonor ya siendo viejo al contraste entre hermanos. Estoy lejos y soy lejos de mi, de los tiempos y las citas de ti y de los nombres que nos dimos. No me alcanza la vista ni la memoria nada hay que merezca atención, esta atención desgastada abusada en cosas fútiles dilapidada en huecos que fueron caras que fueron voces donde creí reconocerme. Nada hay que la despierte. La voz se centra en mantenerme como ancla, la voz guarda las señas de una identidad que llenaba de manera simple el sentido que ahora me elude. Hablo para mi por eso cuido mis palabras.