Posts

Reconstrucción

Pero hay que construirte de nuevo. Hacerte nacer desde cada grieta, que de cada abolladura crezcan rosales monumentales, donde las espinas sean lo hermoso. Volverte la creatura titánica, que inspira revolución y miedo y ganas honestas de hincarse. Habría que reinventarte, darte otro reino, darte otro juego de palabras, decirte que en tus manos se guarda más que tu historia, enseñarte todo lo que pende de tu sonrisa.  Reiniciarte, V2, monstruo idílico que dicta conciencias y destinos. Si has de volver al útero conceptual este del que hablo, vuelve sabiendo: en el camino, solo tú y tu sombra, elígela bien.

Panegírico de ciertas palabras.

La sensación vaga, pero inequívoca: debes escribir algo, necesitas comunicar una idea imprescindible. La existencia colectiva no debería continuar sin el dato borroso que se manifiesta por fragmentos; tienes una verdad que se completa paulatinamente y debes difundirla. Pero la vida. Las obligaciones adquiridas. Los nombres y sus manos, sus voces. Lo olvidas, por un tiempo. La imperativa regresa de golpe: debes hablar. Debes abrir más ojos, debes insertar esas palabras en más mentes, alguien debe digerir mejor esto que yo. Alguien más debe hablar con mi voz. Hoy leí un comentario que hice a una publicación de Facebook, hace un par de semanas. En un borrador de mi correo electrónico, ahí estaba prístino y secreto, jamás usado. Aparentemente nunca publiqué ese comentario, y se quedó como el borrador de un correo electrónico. Quizás, hay palabras que son solo para uno mismo.

Cíclope

Tenemos menos que decir. Se agotan los tópicos y volvemos a producir voces que pensábamos agotadas. Regresamos y regresamos a los mismos caminos. Se hace tarde y amanece y leemos las mismas instrucciones para dar los mismos resultados. Tan fácil ver el cansancio en los ojos del interlocutor. Sabe que reciclas palabras, que respondes o inicias conversaciones fabricadas hace tanto y nos tenemos que perdonar, tenemos que evitar decir que eso ya lo habíamos hablado, con otras caras, en otros días. Es gratificante sentarse con alguien para no decir nada, para escuchar lo que ya casi no se escucha. Nuestra voz, nuestras palabras han contaminado todo y todo es una mancha que avanza sobre nuestra mirada, tenemos cada vez menos luz en los ojos y en las manos. Mentimos a veces para romper la sombra. Mentimos y llevamos la fantasía a niveles ridículos. Contamos una historia que no obedece al mandato de la realidad, del tiempo, del espacio. Hablamos y solo así nos escuchamos realmente,...

Et in Arcadia ego

Cosas que he aprendido en los últimos años: -Hay muchas Kardashian -Los juegos de fútbol le importan a más gente de la que pensaba -Lo "cultural" es trendy e intercambiable -La indignación está de moda -Hay muchos remedios que los doctores no quieren que sepas -Casi todos los días es día de algo. -Lo simple pierde aún más peso -Tomarse fotos compulsivamente es terapéutico, aparentemente. -La vida es un open house -Puedes leer sin aprender nada. -Tres palabras hacen una historia -Repetir, citar y parafrasear es lo mismo. -El lenguaje se puede medir en kilómetros -Es sencillo abanderar una causa en el ambiente virtual -Los famosos solo quieren que los dejen solos -Un videojuego, una serie televisiva y cierta música también pueden darle sentido a la vida de muchos -Se vuelve más sencillo dejar de pensar -Hay un trasvase teológico en proceso, donde queremos que dios sea a imagen y semejanza de nuestras mascotas. -Si es posible recibir más información de la que ...

Desobediencia

Si finalmente resbalas a través del espejo y entonces entiendes, claramente entiendes: nunca hubo ellos ni tiempo ni espacio ni leyes ni miedos, solo tú arriba y abajo antes y nunca tú, solo y presente; recula falla constante en la programación, rompe el programa cae en picada al reverso de tu destino. De tus fragmentos nacerá otro mañana.

Cansancios

Llega a casa y arroja el maletín sobre el sofá, se dirige al comedor sabiendo que ahí estará ella con la cena lista. Al entrar, ella levanta la mirada de su celular y le manda un beso rápido, desde su lugar en la mesa. Devuelve el beso y recorre la silla para sentarse, en ese segundo, recuerda algo: Genaro está sentado a la mesa. Genaro no habla mucho, pero si observa, todo, todo el tiempo. A papá le preocupaba entonces que Genaro no hablara aún. A mamá no. Ella decía que Genaro hablaría cuando encontrara algo digno de pronunciarse. Hasta la fecha a Genaro, recordar esto le producía gran satisfacción. Mamá está sentada frente a Genaro, ambos esperan a papá para comenzar a comer. Mamá sostiene su cabeza de lado con su mano derecha, apoyada en la mesa. Genaro sabe que mamá está cansada, hizo tantas cosas hoy. Sólo Genaro sabe todo lo que hace mamá diariamente, él es testigo fiel y silencioso. Además mamá se lo recuerda siempre. Frecuentemente. Mamá se lo ha repetido prácticame...

Constante presente

Igual se siguen yendo las tardes, se sigue hundiendo el sol cada día. Se van las horas y se van los días, las batallas y los domingos lánguidos se marchan. Se va casi todo, serpenteando azul hacia el olvido. Pero tú no. No se como o porqué, pero te quedas. En la luna y el árbol, en las mareas, en una parte significativa de la pared te quedas, en un par de mis camisas y en el gesto rápido de alguna extraña, en los ecos de algunas canciones. Te quedas tanto y en tanto, que no puedes ser más que un constante presente, que encontró en el tiempo un compañero de crimen.