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Espacio, tiempo, estética.

Esto que pasa aquí, frente a mi es nada y allá, frente a ti en otra velocidad lo es también. Los sacos donde nos guardaron antes ahora solo guardan memorias. Estamos ahora solos, desnudos frente a tantos colores tantas texturas y al aire, esa melodía se repite tantas veces y cada una es tan dulce como la anterior, estamos solos. Tú aquí Yo allá No volvamos nunca.

El afectado y sus destiempos

El desvelo sigue al afectado hasta casi media tarde. Aún las más drásticas medidas no consiguen alejarlo. (Piénsese en litros de café, cubetadas de agua, amenazas de bomba) Se adhiere y deja sentir su superficie entumecedora irremediablemente. Finalmente, tras horas de arrastrarse entre el escritorio y el baño (litros de café) tras eludir hábilmente el enemigo sol y cabecear intermitentemente en cada conversación comienza el afectado a sentirse despierto, las piernas rígidas, la mirada avisada los brazos prestos, el ánimo dispuesto, casi infante se siente el afectado. Acto seguido, alguien le da las buenas noches y lo deja ligeramente contrariado. No queda más que recomendar paciencia y descanso, de alguna manera.

El maduro desmadre

La suave caricia del desgano el sábado por la tarde hacer de la noche algo, utilizable digamos, dejando a la madrugada venir extrañada a ver, lo que le hicimos a su hermanita. La diversión, el descaro desde el sillón la alegria sin sonrisas ni aplausos; el desenfreno pausado pensado, disfrutado grano a grano, los niveles reventados minuciosamente las ropas ni se diga. Ya en la mañana la cruda es una memoria que no se extraña, y lo de anoche no es tópico de nadie. Aunque a veces entre el café los emails y la somnolencia es bueno acordarse del miedo, el viejo, infalible miedo.

Shelter some dreams

Cause' people like you make me feel so old inside, When will you die? Margaret in the guillotine, Morrisey. Si al menos la dejaran pasar a la melancolía dejarla pasar así, sin revisiones ni manoseos dejarla llegar casi intacta a los rincones donde nació mirarla alimentarse tímida de sus sabanas sus flores casi secas pero no los perros superiores tienen que ahorcarla vejarla abofetearla frente a sus parentela escupirla y arrojarla al suelo de donde rara vez se levanta; así es de injusta la vida de esta pobre extranjera melancolía.

Plan

Incubar el microbio de la palabra infectar ilusos que esperan absolución infectarlos para que también a su vez esparzan la enferma noción que la verdad esta llena de palabras.

Melósexual

Entonces pasa que llega la noche y lo encuentra a uno con algunas copas, y la luna arriba brilla como saxofón pulido y a uno le da por pensar, en que carajos, música. La infiníta superioridad de la música sobre cualquier otra forma de expresión, los tantos ensayos tratando de explicar lo que dos acordes dejan clarísimo y hasta con cambio, las toneladas de pintura, los caballetes dios mio, para que una guitarra... ¿Para que hablar en los sepelios? Chopin hizo una marcha, callénse la boca y dejen oirla, tiene mas sentido y belleza que lo que se pueda decir. Para cada sensación, cada motivo hay, una canción que lo amplifica, unas notas que lo hacen eterno, épico. Si, acabo de decidir que solo mantendré el mal hábito de la dicción y la escritura hasta que haya terminado de educar mis vástagos (educación que por supuesto incluirá la sana desconfianza a la palabra hablada y escrita como método de comunicación) e inmediatamente después, si Laura me ha tolerado hasta entonces, nos inscribiré e...

Rito

Acercarse con la precaución, del que sabe que puede ser la última vez acercarse sabiendo que en esto se juega la totalidad el amor, las sonrisas y el brindis sincero acercarse y con lentitud, con muchísimo cuidado acercar los labios y besarla besarla con una intensidad gradual con creciente, fervorosa devoción besarla, por medio de la boca llenarle el alma, la mente, la vida toda, besarla acercándose, besarla cerca, cercarla besándola volcarse en el beso, dejarlo todo trasmitirse íntegro a través de la saliva, entrar respetuoso y extasiado en su flujo interno y ofrecer humilde el corazón vivo como libación. Y luego emerger, a conocer entonces lo que se ha creado.